sábado, 14 de enero de 2012

Ni Nada Ni Todo


Nada.

Nada de nada he hecho para consolar mi alma.

Mi armadura se ablandó ante ti
estoy desnuda frente el altar
y pienso en no casar mi cuerpo con otro
en lo que no pienso,
es en no casarlo con otro alma de igual pensar.
Que sea distinto al mio,
diferente,
indiferente al resto de la gente

Y lo dije: “tengo el corazón duro y congelado
ya es oír tu voz, lo ablandas y descongelas”

Y ahora te digo: “Todo lo que subió cayó
así te gané y así te perdí”

No quiero nada ni contigo ni sin ti,
no quiero nada si es sin ti,
no te quiero si tengo que estar así.

Sola como la una
infeliz como una perdiz
perdida como una llamada
confusa como una pregunta
si es retórica no quiero ni preguntar
como haces para olvidar cada rato mío entre tus brazos
para recordar cada momento
ese instante en que tu piel y la mía se fundían en uno solo.
                                                                        Uno
esas caricias que yo pensaba darte
y las imaginaste
el rato antes


*
Saludos.