sábado, 31 de enero de 2015

Camino al Cielo

15 de Enero, 2014.
En un día disfrazado de noche;
en una noche disfrazada de día.

He oído que la noche viene cayendo
por el propio peso de las mentiras
que surgen del día a día.

He oído que luego el día se crece
como si no existiese noche siguiente
y sigue hacia delante,
caminando de la mano de carroñeros
dispuestos a derrumbar al cielo.



Y hay demasiados buitres negros en este cielo tan espeso
Y tan pocas golondrinas y ruiseñores trinando…

He sentido el renacer de las palabras tan muertas,
como el olvido sobre la desesperanza humana.
He sentido a los caminos buscando otra salida
más incierta, que el sendero que hoy pisamos;
desiertos de arenas movedizas.

Pero hay demasiados buitres negros,
y tan pocas golondrinas y ruiseñores trinando
a mitad del camino que lleva directo al cielo.


*

viernes, 16 de enero de 2015

Detalle del Miedo

Quería hacer una letra con este mismo título,
y de entre mis cenizas surgió...

escrita a finales de 2014






Nos queda ese susurro
para este poco que aún queda de nosotros:
Un susurro para el miedo.

Un susurro para el miedo 
que ha quedado de nuestra sombra chinesca:

Ilusión de la desilusión de aquel sueño,
que ha tenido el detalle de convertirse en nuestro miedo.


*

viernes, 2 de enero de 2015

Muerto Viviente

18 de Diciembre, 2014.
Quien nada siente,
está muerto.

A veces,
guardo los guantes para sentir todo con lo que giro:
Entonces siento el frío, siento la lluvia, y lo áspero;
siento lo efímero, y lo suave, siento lo ahogado del mundo.



Sentimientos difusos de lo humano en la parte más externa del mundo.
Simples emociones de un muerto viviente que trata de amarte….
(de verdad que lo intento)

¿O prefieres no creer a alguien que nada siente?

Porque de repente te encuentro en este ahogado mundo
y me coloco
bien apretados,
los guantes
y me afirmo a mi mismo ser el naufrago:
Ser el naufrago que aguarda el tsunami para ahogarme y
orillar en tu mundo, en el que ahogarme contigo.

Pero entonces ocurre que nada siento:
a el amor no lo encuentro,
¿odio? Es el destierro,
confusión… está perdida, en algún lugar…
el nervio… sólo se que es lo que me da movimiento,
si no yo estaría muerto.

Y es eso: Que yazco en el suelo frío áspero,
entre la lluvia efímera y suave.
Porque yo nada siento:
y si no siento amor
ni dolor
es tan simple como estar muerto:
Soy el ahogado,
quien está bajo el mundo,
y esa lluvia que siento son tus lágrimas,
tus lágrimas tan llenas de vida que hacen florecer
los verdes y trigales campos


Pero siento a ese ahogado mundo.