jueves, 16 de febrero de 2017

De Luciérnagas y Mariposas



Lentamente nos hacemos a fuego lento,

cambiando el baile intenso de la llama
hasta tocar el rojo vivo con las yemas
y fundirse nuestros besos…

Unos diez minutos más
hasta que estemos bien hechos, y ya en la mesa,

soplamos la vela.

La noche en nuestros ojos se alumbra a si misma:





luciérnagas que estallan
se vuelven en mariposas,
tu risa.